Mar 17

Directo al corazón Una buena amiga dejó un comentario en cierta red social sin la cual ya no es posible la vida. El comentario decía así:

“Una noche estupenda. Solamente me faltó un abrazo”

Al leerlo me identifiqué plenamente. Cuántas noches estupendas ha habido en las que solamente faltó la guinda maravillosa de un abrazo sincero y cálido…

Pero con esa sabiduría que da el ver las cosas desde el punto de vista de “el otro”, rápidamente repliqué:

“Los abrazos siempre se dan, no se reciben. Prueba a darlo y no te faltará”

Me di perfecta cuenta de que esa verdad aparentemente evidente, esconde mucho más.

El amor es un sencillo acto generoso que cuando se trata de invertir en beneficio propio, desata más dolor que pasión.

Puede que ahora comprendas por qué a veces, no eres correspondido al amar, o creer que amas.

Un producción de Estudios Quinto Nivel